miércoles, 17 de abril de 2013

Argentina: provincia de Catamarca

ARGENTINA:

Se observa cotidianamente que los consultorios de los psicólogos están cada vez más poblados de niños y jóvenes, ¿Se ha incrementado el número de padres que envían a sus hijos al psicólogo?

En la provincia se está aceptando más culturalmente la asistencia al psicólogo, podríamos decir que se está desmitificando, se ha dejado de relacionarla con la” locura”. Es beneficioso porque es admitir que uno no puede solo con lo que le sucede, que necesita ayuda externa y no caer en búsqueda de soluciones místicas, fantasiosas como curanderos, etc.

¿Los padres desligan responsabilidad al enviar a sus hijos al psicólogo?
¿Cuando es necesario que un padre envíe a su hijo al psicólogo?

Cuando los padres observan un cambio repentino en la conducta de los niños, es un claro indicador de que algo está pasando. Cambios en el quehacer cotidiano del niño, por ejemplo si está más hiperactivo, si hace cosas que no le gustaba o deja de hacer cosas que le gustaba, eso tiene que ser una luz de alerta, una luz amarilla a los padres. También es importante hacer una mirada hacia adentro del grupo familiar, ver que está haciendo eco en el niño, por ejemplo separaciones, pérdidas, cambio de casa o de escuela, el niño cuando no puede elaborar lo que sucede muestra síntomas.
Es importante que los padres observen a su hijo no inquisitivamente sino teniéndolo en cuenta, mirarlo, cosa que no todos lo hacen. Mirándolo desde el significado ¿Cómo lo haces? ¡Qué lindo sos! ¡Qué bien que lo haces! Lo positivo construye una persona con posibilidades y capacidades, cuando no hay una mirada de los padres hacia el niño se lo va anulando, y se ven los síntomas cotidianos.

¿Cuáles son las patologías más comunes en niños y adolescentes en Catamarca?

Es importante separar ante todo el sector público y privado. En el ámbito público se ven patologías entrecruzadas con carencias sociales, económicas, emocionales, hábitos culturales que pueden sostener algún tipo de patología , por lo que nos encontramos por ejemplo con intentos de suicidios con historia de carencias materiales pero también emocionales, en medio historias de abusos sexuales infantiles que vienen de generaciones dentro del ámbito familiar.
En el ámbito privado también sucede esto pero no llega a los consultorios, los medios económicos son diferentes para acceder a los profesionales, se recurre más a la medicación que a la reflexión, a la búsqueda de los medios que generaron ese hecho.
Las patologías están atravesadas por la falta de autoridad del adulto, está desdibujado el rol del adulto protector que sostiene al niño- adolescente, allí no hay clase social, está en todos los ámbitos. Un adulto desdibujado, que adolece de cosas, atraviesa por otras situaciones y no puede poner su mirada y fortalecer el vínculo con sus hijos, esa ausencia hace que surjan patologías de abusos, adicciones, esa búsqueda de satisfacciones, de tener la adrenalina al extremo.

Diariamente los medios de comunicación grafican hechos de abuso sexual infantil ¿Se ha visto incrementado el índice de estos, el colegio que preside, cuenta con estadísticas?

El abuso sexual infantil estuvo siempre desgraciadamente. Cuando tenemos entrevistas nos damos cuenta que madres o abuelas fueron abusadas pero que no pudieron decirlo porque vivieron en una época en que no se podía hablar, no se podía decir y si lo decían se tomaba represalias contra ellas. Desde el colegio no tenemos estadísticas, en la parte privada se consulta muy poco sobre el abuso sexual, no porque no suceda sino porque no se denuncia. En las guardias de salud mental del Hospital de Niños Eva Perón, podríamos decir que se incrementaron los casos desde hace un par de años hasta ahora en un 50% o un poco más, se incrementó muchísimo porque las personas tienen las posibilidades de hacer la denuncia. No es que haya más casos, se ha perdido el miedo.
A pesar de que éstas son más me parece que no hemos armado todavía un programa de prevención, hay charlas que se dan en los barrios, pero no un programa con objetivos y etapas a cumplir.

¿Cómo debe ser un programa de prevención del abuso sexual infantil?

Un programa de prevención debe estar conectado en redes, entre instituciones relacionadas de infancia y adolescencia, no puede pasar por un solo ministerio como por ejemplo de salud, debe estar incluido el Ministerio de Educación, Desarrollo Social, porque esta problemática tiene varios causales. Es necesario un programa con distintos objetivos, informar, sensibilizar con los indicadores posibles, señalar todos los sistemas accesibles para que se haga la denuncia porque es parte del tratamiento del niño o adolescente abusado ver que la justicia sanciona lo que teóricamente se hizo mal. La justicia debe estar muy fortalecida.
Hay que ver de qué manera se comienza a creer en la palabra del niño, es difícil que un niño mienta, pero se necesitan las pruebas, las palabras del niño vale para acusar pero no para detener.
La falta de justicia genera un ciudadano descreído de ella y de las leyes por lo que se pregunta, cómo respecto las normas después de haber atravesado una situación como esa.
El abuso sexual infantil es un arrasamiento de la subjetividad del niño, es un trabajo terapéutico muy largo que solo el que lo sufrió lo sabe.
Es necesario realizar guardias psicológicas en los centros de salud para que el niño y la familia, no tengan que abandonar su ámbito ya que la situación que sufrió es traumática y pasar todo este trayecto es re victimizar a la víctima.

¿Qué sucede cuando el victimario es del grupo familiar?

No se debe volver a exponer a la víctima al mismo ambiente en que se encuentre el victimario. En el abuso sexual endogámico hay cómplices explícitos e implícitos, por lo que cuando vuelven al hogar vuelve la victimización, “por culpa tuya no vamos a tener plata”, “por culpa tuya ya no somos una familia”. El victimario queda excluido pero ¿Qué pasa con los que quedaron adentro? ¿Qué pasa si hay integrantes que creen que la ausencia del victimario es peor que el suceso? Es necesario trabajar con la familia, hay que evitar esa re victimización, la intervención de la ley y el trabajo del psicólogo dentro de la familia es muy importante.

¿Qué es el bullying?

Es una nueva denominación de una violencia vieja. La primera socialización del niño es el grupo familiar, la segunda sociabilización es cuando el niño sale de este grupo familiar a las instituciones, el niño va a explayar con sus pares todo lo aprendido de su grupo familiar, los hábitos, valores, etc. Cuando las relaciones están cargadas de agresividad dentro de la familia, lo más seguro que sus vínculos sean agresivos afuera. La violencia en la escuela es en realidad cambiar de lugar a la situación violenta, la escuela es un lugar o escenario donde pueden exteriorizar los vínculos aprendidos.
Es importante realizar un abordaje grupal dentro del establecimiento escolar a partir de los gabinetes psicopedagógicos, no se puede hacer terapia individual en el escuela pero si grupal donde se pueden establecer normas, desmitificando códigos. Es necesario un gabinete en el que se trabaje permanentemente en el estableciendode normas; No nacemos violentos, el niño aprende todo del adulto.

Entrevista: Gabriela Tapia


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Muchas gracias por tus comentarios