viernes, 22 de marzo de 2013

INDICADORES DEL ABUSO SEXUAL


El maltrato infantil es uno de los problemas sociales que por suerte se están detectando, antes se mantenían más en el anonimato o mejor dicho en la negación de la gente, “en la familia no podía pasar nada malo, la familia es el lugar del amor, del cuidado, del cariño, de la protección”. Y sí, es así, la familia es todo eso, pero en algunas familias con disfunciones hay maltrato, maltrato en sus distintos tipos.

Acercamiento al Problema
El primer tipo de maltrato que se detecto fue el maltrato por golpes, ya que este se veía porque de alguna manera se veían  los signos físicos. Posteriormente se detecto, porque se empieza a escudriñar un poco y a descubrir ese otro maltrato que quedaba oculto y en silencio, que es el abuso sexual, este abuso que puede llegar hasta el incesto y que es el más grave y posteriormente, a medida que se iba avanzando en el respeto y la aplicación de los Derechos del Niño, también se analizó el maltrato por omisión, que es lo que no se le da al niño y debiera dársele por su salud psíquica y física. Ultimamente se ha descubierto, se están dando pasos para investigar el maltrato emocional.

Me gustaría referirme, dentro de lo que es el maltrato infantil, al abuso sexual, ¿y esto por qué? Por que es tan difícil descubrirlo, es tan difícil hacer que el niño rompa el silencio, por que es como que toda la familia es cómplice de ese hecho, del abuso, de alguna manera consciente o inconscientemente todos los miembros conocen el hecho. La madre, suponiendo que el perpetrador sea el padre, de alguna manera lo sabe, los hermanitos lo captan y el niño queda encerrado en un círculo vicioso en el que si habla él cree que rompe con el equilibrio de su familia. Además sufre coerción, soborno y todo tipo de amenazas para que no hable y así se continúa a veces durante años. Tanto es así que a veces el primer paso para descubrir un abuso o un incesto puede ser el embarazo de una niña o púber, entonces recién allí hablan cuando están por tener un bebe de su papá, en esos casos a veces se inventan o fantasean cosas sobre ese padre desconocido del bebe.

Evidentemente el maltrato debe abordarse desde un equipo interdisciplinario, podemos decir que es desde el ámbito medico, psicológico, legal y social, es en un ámbito interdisciplinario de gente experta en el tema que tienen que estar trabajando, tienen que estar ubicados estratégicamente  en la  comunidad para poder detectarlo, tratarlo y  lo que más nos gustaría es que pudiesen prevenirlo.

Me interesa ver los puntos de abordaje de la psicología y como nosotros los psicólogos, junto con todo el equipo interdisciplinario, tenemos que poner todo nuestro esfuerzo para ayudar a detectar el abuso, detectar al perpetrador y fundamentalmente ayudar a este niño que ha perdido tanto durante este tiempo del abuso, para que pueda recuperar todo lo que sea posible de su familia y de sí mismo; la autoestima, el cariño, la confianza hacia los demás.

EL Abuso Sexual

Entonces un tema a tratar es como llegamos los psicólogos, con qué recursos, con qué medios técnicos podemos descubrir el abuso sexual. Cuando llega un niño con sospechas de abuso sexual, lo que nos compete es provocar un relato, es decir,  de aquello que es una sospecha hacer un relato acabado. Pero esto no es fácil porque el niño va a seguir callando, va hasta a mentir porque él siente que así  protege a sus progenitores, entonces tendremos que acudir a nuestros recursos técnicos para ver qué podemos detectar en este niño. A mí me ocurrió de estar tratando niños durante bastante tiempo, meses, sin que el niño haya podido hablar del abuso que sufrió. Sin embargo ese tratamiento que estábamos haciendo era beneficioso por sí mismo a pesar que todavía no existía el relato del hecho. En este punto estoy disintiendo con otros investigadores que dicen que si no hay relato  del hecho no hay tratamiento, yo no coincido con ellos porque creo que si se puede trabajar, de todos modos si el niño hace el relato del hecho bienvenido sea, tanto sea para el tratamiento, como para que el niño haga catarsis, es decir que pueda él contar lo que paso y entonces hay que ir mostrándole donde y con quien puede hablar del hecho, para que no cause escándalo afuera, para que no sea marginado y sepa en quien puede confiar, a la vez hay que ayudar al grupo familiar ya sea a la familia extendida o en el núcleo familiar sin el perpetrador, cómo puede hablar con ellos. Esto le va a permitir al niño ir elaborando lo que le sucedió.

Detección

LF: ¿Cómo hacemos los psicólogos para detectar los indicadores?
MY: Es como decía que tenemos que ir todos los psicólogos ajustando la técnica para detectar cada vez con mayor precisión el abuso sexual. La vía de acceso al niño es por excelencia el juego. El niño con el juego se expresa, aprende,  elabora conflictos y en este caso el juego con mayor razón hace que pueda expresar tanto lo consciente como lo inconsciente. Somos nosotros los psicólogos los que debemos estar lo suficientemente agudizados en el tema para poder detectarlo, ¿cuantas veces aunque el niño no haya hablado, aunque el autor haya sido sobreseído, nosotros jugando con el niño tenemos la certeza de que ha sido abusado aunque no haya habido relato? Cuando hay relato se confirma. A veces durante un tratamiento de un año o dos o más, como duran los de abuso, no nos cabe duda que el niño fue abusado y sin embargo a nivel legal ese niño, ese perpetrador, el padre que por falta de pruebas o por como haya sido su defensa, sale sobreseído. Esto es muy perjudicial para el chico, no obstante si le estamos haciendo un tratamiento también en eso tenemos que ayudar, quizás para el niño va a ser más importante que le crea la madre antes que el juez.

El juego sirve como método diagnóstico y como método terapéutico, además hay otros recursos a los que podemos recurrir los psicólogos que son determinados test, test gráficos, los dibujos, por eso decía recién cuanto me gustaría poder trabajar con otros psicólogos que estén en el tema para poder investigarlo cada vez más, hacer de cada sesión, de cada juego, de cada dibujo un tema de investigación para que aprendamos y perfeccionemos la técnica. También hay otros tests como el T.A.T.  Infantil (apercepción temática), donde ante determinadas láminas el niño tiene que contar un cuento, que dan indicadores del abuso. Y o lo he aplicado, aunque no sistemáticamente, o con rigor, pero lo estoy aplicando con niños abusados. Tengo una serie de indicadores de este test que como decía me gustaría poder compartirlo y confirmarlo con  las observaciones de otros investigadores, psicólogos o psicopedagogos, todo esto y el trabajo terapéutico del niño con la familia va a ser el tratamiento terapéutico adecuado para el abuso sexual. En una familia donde  hubo abuso sexual, imagínese que hubo incesto, ha habido y hay un desorden terrible, una crisis emocional tan grande que nosotros tenemos que tratar  primero de ordenar. ¿Con qué se los ordena? Bueno se los ordena con la verdad, cuantas veces se dice “ah bueno, esta el padre abusador pero que los demás no se enteren”. Pero como yo les dije en un principio, todos lo saben, consciente o inconscientemente. Hay que hablarlo, hay que explicitarlo en esa familia, en un ambiente adecuado como el terapéutico, hay que ayudar al niño individualmente; a la madre, suponiendo que no sea ella la abusadora, y a los hermanitos también  de forma individual, y a lo mejor, en pasos posteriores reunirlos a todos en un tratamiento.

¿Por qué estoy hablando de tratamiento familiar y no me refiero al perpetrador? Por que creo que en el tratamiento familiar del abuso sexual el perpetrador no debe estar presente. No digo que no necesite tratamiento, no cabe duda que lo necesita, pero no debe ser por lo menos durante largo tiempo conjuntamente con el niño, con la madre. El perpetrador tendría que tener un tratamiento independiente, yo creo que eso sería mucho más valioso y valedero, más provechoso que encarcelarlo que es lo que se hace en la actualidad. Hoy si hay un tipo de acción es encarcelarlo, sin embargo cuanto podría ahorrar, aún económicamente, con lo caro  que le sale al estado un enfermo en la penitenciaria, cuando todos esos recursos técnicos y económicos se podrían usar en un tratamiento adecuado para ese sujeto y eso va a repercutir en beneficio de esa familia y del niño.

Los Indicadores

LF: Antes de llegar a lo manifiesto, cuando ya ocurrió el hecho y se denuncia ¿Cómo puede hacer una maestra, un vecino o un amigo para detectarlo?

MY: No es fácil, hay indicadores muy específicos aunque no se dan siempre así, y hay otros que son indicadores de cualquier tipo de problemas, porque cualquier  comportamiento divergente  del niño podría estar indicando, aunque no necesariamente,  que sufre abuso. Pero hay otro indicadores que son más directos como por ejemplo niños que no quieren que los toquen, niños que tienen una sexualidad precoz, que usan determinadas terminologías que no la usaría un niño sino es por la experiencia directa, algunos dibujos de los chicos son a veces expresivos, pero nada es directo como para decir si ha sido abusado con certeza. Por eso se habla tanto y se le da tanta importancia al relato del niño y es bueno que el niño tenga una persona afuera de la familia, un maestro, un familiar de confianza a quien pueda contar lo que está sufriendo para que él tome las medidas pertinentes. Si el niño confía en esa persona le va a contar, a pesar de esconderlo tanto por todo lo que ha sufrido y por toda la clandestinidad con que se hace el hecho, este niño está deseoso de contarlo. Cuántas veces al preguntarle qué le llevo a contárselo a su abuela o a su tía responden “Ya no daba más, ya no podía más”. Otro de los signos, a veces, es un brusco cambio en el rendimiento, de cualquier tipo, pero en especial es en el rendimiento escolar donde es más frecuente el cambio tratándose de niños. No quiere decir esto que todo niño con bajo rendimiento ha sido abusado, pero si nos está encendiendo una luz de alarma para que lo observemos mejor y podamos detectar que es lo que está pasando.
Otro indicador es cuando los chiquitos tienen cierta identificación con el agresor y así tienden a abusar de otros niños, que es distinto del juego sexual  normal evolutivo que aparece en determinadas edades.

LF: Una vez escuche en una conferencia que los perjuicios que causa este maltrato se extienden hasta una tercera generación. En aquel momento usted aclaró que con el tratamiento sería posible aminorar los efectos.

MY: Si, si, es que en estas familias que han sufrido tal crisis, tal fractura, porque además aparece la fractura en la familia una vez que se descubrió el abuso, donde ahí  también hay que hacer un fuerte trabajo terapéutico sobre el descubrimiento, muchas veces en ese trabajo terapéutico trabajamos durante más tiempo en lo que causó el descubrimiento que en lo que causó el abuso en sí. Porque  a lo mejor el chico sea sacado de la casa, porque a lo mejor el papá está en la cárcel, la familia se divide  entre los buenos y los malos, porque a veces parece que el chico es el culpable por haber hablado.

Bueno, con todo eso tenemos que trabajar y todo lo que sean las consecuencias del abuso también. Yo digo  que en esos casos lo que hacemos es emparcharlo porque ya la fractura está, ya el abuso sucedió, pero se puede ayudar y volver a poner en orden a esa familia. Supongamos que hubo un abuso sexual grave, como en el caso del incesto, bueno entonces trataremos que cada uno de la familia entienda su lugar y su rol sexual, la intimidad que ello implica, el consenso de los actos sexuales. Yo creo que podemos ayudar a mejorar y en ese caso las consecuencias por supuesto se atenúan y entonces no pasan a la otra generación  tan crudamente como lo sería si no hubiese habido un tratamiento, pero me refiero a un tratamiento profundo, de orden, algunos dicen que acá hay que hacer un tratamiento de apoyo solamente y no es así. Para mí es necesario un tratamiento profundo, entendiendo cuales son las raíces y que cada uno entienda que papel le cupo dentro de ese maltrato, a la madre por ejemplo, siguiendo con el modelo que el padre es el perpetrador, y al madre “no lo sabía”, bueno, ¿por qué no lo sabía, por qué no pudo asegurar su rol, por qué no tuvo la confianza ese niño de contárselo a su mamá, a los hermanitos? ¿Por qué a ellos no y a este chico sí? Para que cada lo entienda, para desculpabilizar a todos y a cada uno y sobre todo al niño. Yo creo entonces que las consecuencias si se aminoran con el tratamiento, que esa es la esperanza y por eso los que trabajamos en esto ponemos todo nuestro esfuerzo. Justamente al terapeuta le corresponde acompañar en estos momentos dolorosos a la familia debido a que secretos que han sido guardados largamente van a ser develados y es preciso ayudarlos a poner orden con la verdad.
LF: Cuando se trabaja en zonas como las villas, se ve que es como muy común el tema de las relaciones intra familiares como los abusos y pareciera que ellos lo pueden hablar casi normalmente. Yo no sé si es porque están tan acostumbrados a ser invadidos por los técnicos que pueden decirlo con esa naturalidad, entonces yo no sé si esa naturalidad es buena o mala a la hora de contar esa cuestión que viene de “a mi abuela le pasó, a mí abuelo también, a mi hijo y a mí”. Me pregunto si habrán naturalizando una forma de conducta o si realmente es posible trabajar con eso.

MY: No sólo se puede sino que se debe, yo diría que a pesar de todo, aunque se dé de generación en generación no lo ven  con tanta naturalidad. A mí me ha pasado de atender chiquitos que han sido abusados  y después de mucho tiempo de tratar a la madre me contó que ella también había sido abusada, lo cual es muy frecuente, pero no estoy tan segura de lo vean con naturalidad. Podría decir como decís vos, que si han trabajado tanto tiempo con trabajadores sociales, con psicólogos, ya lo expliciten más claramente. Quizás es cierto también, que las clases sociales bajas tienen un acceso más directo a las acciones sociales, porque tienen más acceso a la policía donde se develan los misterios de la familia, cosa que no pasa tan fácilmente en la clase media o alta. Pero el abuso, si pudiéramos hacer una verdadera encuesta, sabemos que ocurre en todas la clases sociales sólo que no llegan  tanto a la policía ni tampoco a los funcionarios. Con esto último me refiero a la administración pública, que cuando detectan saben que tienen que hacer la denuncia. Pero el abuso ocurre en todas las cases sociales. Es cierto que en las clases sociales bajas a veces hasta por su condición de vivienda hay más promiscuidad y más facilidad para que ocurra, pero para que ocurra un abuso sexual a un niño debe darse una disfunción o psicología en el abusador, no sólo la facilidad de los medios.
LF: ¿El hecho de que ellos puedan decirlo con más naturalidad favorece el tratamiento?

MY: Todo lo que pueda ser explicitado favorece porque cuando queda en el secreto es muy grave, para todo, por sus consecuencias psíquicas individuales y por las consecuencias sociales y así va pasando de generación en generación. Entonces conviene cortar ese ciclo vicioso, porque si se sabe alguien va a intervenir y se va a poder trabajar. Tal es así que a veces consideramos que cuando el niño empieza a ir a la escuela ya está un poquito más protegido, ya hay una mirada alerta sobre él, la posibilidad de que alguien lo detecte. A veces en los bebes es mucho más grave, aunque siempre hay alguien de afuera que puede estar viendo, la trabajadora social, aquella que le da la leche, el pediatra y por eso es que todos los agentes de salud debemos estar muy atentos, no sólo los que trabajamos con maltrato. Las maestras, los preceptores, sacerdotes, todo aquel que este estratégicamente ubicado en la comunidad tendría que saber como actuar y como detectarlo.
No vamos a salir con lupa a detectar problemas familiares de abuso, si hay que estar alerta y como al principio vimos este es un problema social. Creo que ha llegado el momento que ha dejado de ser tabú y tenemos el problema sobre la mesa estudiándolo y trabajando.
LF: ¿Desde la Interdisciplinariedad, cómo se trabaja terapéuticamente?

MY: Bueno interdisciplinariamente cada uno tiene que ampliar su rol, desde el abogado, el psicólogo, el trabajador social, el médico; que hagan su diagnóstico, pero a la vez es bueno que el equipo trabaje en forma conjunta, conociendo el caso y tomando la decisión de ¿Qué hacemos con este chico, cuál es el mejor camino para su recuperación? Por ejemplo, qué importante que el juez que toma la decisión grave y difícil sobre el niño, tenga un conocimiento informado por todo el equipo interdisciplinario que actúa. A la vez las decisiones del equipo deben abarcar el aspecto legal, psicológico, social y así será más beneficioso el tratamiento. Así se trabaja, cada uno en su rol, nadie pierde su identidad profesional.

LF: ¿Han aumentado las situaciones de abuso cuantitativo o cualitativamente, o es que ahora se está dando a conocer más?

MY: A mi entender se está dando a conocer, por eso parece que son más. Antes quedo tanto en silencio, yo no me animo a decir que hay más ahora, porque por ejemplo algunas veces vamos a dar una conferencia y alguien con lagrimas en los ojos nos aparta y nos dice “yo fui violada por mi padre” y eso quedo en la cifra negra. Lo que estamos haciendo es dar la oportunidad que salga y creo que si, que lo detectamos mucho más. No cabe duda que en centros donde se trabaja, se receptan más casos y antes no llegaban, pero yo creo que no es porque haya más, sino porque ahora se habla. Porque una abuela alerta viene y pide ayuda, antes era “y bueno, si pasa dentro de la familia... si es el padre, es la madre, con la familia no te metas” Yo creo que es la actitud, actitud de silencio que teníamos todos. Yo me acuerdo cuando me recibí, nunca me hablaron de este tema y ahora, por lo menos en la Facultad de Psicología, en varias materias se le habla a los alumnos de este tema, se lo estudia y analiza. Pero además esta en la comunidad el tema, esta haciendo un “boom”. En otros tiempos el tabú era la educación sexual, como también el maltrato familiar y hoy hablamos de eso y mucho más, como la mujer golpeada que sabe que puede pedir ayuda, sabe en la mayoría de los casos donde, sabe que puede salir del silencio.

Conclusión  

Con relación a  los chicos, yo creo que también hay que hacer campañas masivas, para informar que eso que pasa es un delito y a quienes les correspondan que sepan  que pueden y deben ayudar. Toda la comunidad, todos tienen la obligación de contribuir a la detección y el tratamiento de los casos de maltrato, y en la medida que tengan la mirada atenta tenderemos a la prevención. La mirada atenta sobre la familia para que ella pueda cumplir su función de salvaguardar la vida y la salud de cada uno de sus miembros.


http://www.lafuenterevista.com.ar/notas/19yocco.htm

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