miércoles, 12 de octubre de 2011

Volver.


Será la proximidad con el 19 de noviembre, o quizás la incontinencia ya me sobrepaso. pero aqui me veo escribiendo otra vez, sobre el ASÍ, otra vez. Silencioso o a los gritos este portavoz no deja de luchar.

Probablemente la soledad sea uno de los sentimientos más difíciles de enfrentar y de combatir. Para quienes fuimos víctimas de abuso sexual la soledad igual ha sido un refugio como una cárcel.

La sensación de sabernos incomprendidos suele llevarnos a la soledad. Sabernos diferentes, marcados, nos lleva a encerrarnos en nuestro mundo; un mundo donde no cabe nadie.

Sobrevivimos en soledad, aunque estemos con alguien, sobrevivimos esperando la comprensión de quienes ya tienen sus propios problemas. Sobrevivimos sin los recursos necesarios para afrontar contingencias que nos superan. Sobrevivimos con la culpa, aunque seamos conscientes de que no la tuvimos, y así seguimos actuando, como si tuviéramos la culpa de todo, sin capacidad para demostrar que la verdad siempre ha sido nuestra bandera.

A veces la vida es muy injusta... pero sobrevivimos.



Gracias Joan.

Matías.

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